Buenas tardes. Hoy es un día normal, he estado considerando el efecto que tiene la legislación texana respecto a la pena de muerte sobre la industria textilera taiwanesa, como todos los domingos a esta hora. Sin embargo, algo diferente ocurre: se han intersectado dos sucesos en este momento: tengo un rato de ocio y me encuentro conectado a la World Wide Web, la red de redes, la autopista informática, el futuro de las telecomunicaciones (he estado leyendo un libro sobre clichés de los 90's). La conjugación de eventos a la que hice referencia me ha permitido dedicar este lapso de tiempo para dirigirme a los millones de fanáticos fieles que día a día, hora a hora, minuto a minuto, se conectan a este espacio con el fin de saber qué cosas pasan por mi mente. Los he tenido abandonados ya por poco más de un mes, y las razones me sobran: estuve organizando un grupo paramilitar de ultraderecha en la Guajira, conseguí un trabajo como tester del nuevo pac-man para Atari, fundé un par de periódicos y destruí la organización paramilitar que había creado tras haber llegado a un acuerdo con el Gobierno según el cual yo renuncio a mis ambiciones de derrocarlo si él elimina a los demás periódicos que circulan en el territorio nacional.
Lo cierto es que estos primeros pasos como editor me han enseñado que el asunto de escribir no es nada fácil, especialmente cuando has pasado por el juramento hipocrático de decir siempre la verdad... ¿o era no robar el cable de tus vecinos?. Bueno, lo relevante es que aquel señor, Hipócrates, nacido en Venezuela pero nacionalizado guyanés, fue el primer periodista del mundo y nos dejó el legado del inquebrantable compromiso que todo reportero debe tener con la verdad, la documentación y la investigación. Por eso exijo el máximo de respeto a los hechos y la historia de parte de mis periodistas.
Por otro lado, debo admitir que el asunto de monopolizar la comunicación y las redes de distribución de "la verdad" le da cierta flexibilidad a esa verdad. La misma toma una textura muy parecida a la plastilina... se puede estirar, moldear, manipular, y hasta romper de vez en cuando porque cuando la vuelvas a pegar si mezclas los pedazos lo suficiente nadie se dará cuenta de la fractura. Pero este ejemplo de la plastilina no me gusta mucho, me recuerda a esas personas que buscan mezclar, separar, reunir, confundir y amasar mucho las cosas para volverlas de un solo color (ya saben, eso es lo que pasa con la plastilina, se torna toda de un gris aburrido)
También hace unos días conocí a un cienciólogo. Es realmente admirable conseguir personas cuyos argumentos mas fuertes a la hora de seguir una religión es que los centrados y espirituales actores de Hollywood la practican. Aunque es más admirable aún evitar reírte en la cara de esas personas una vez que las consigues. Creo yo, sin embargo, que la humanidad le debe mucho a Ron Hubbard: él demostró que cualquier demente puede fundar una "religión" y conseguir miles de seguidores que renuncian a lo que tienen (en este caso, sólo el dinero cuenta) para alcanzar la "pureza" espiritual o algún nivel parecido. Eso responde muchas preguntas.
Lo cierto es que no tengo más que decir por ahora. So long.
domingo, 6 de mayo de 2007
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4 comentarios:
Hello Stranger!
Tus escritos estan llenos de ironia, usas muchos sarcamos. Creo, entonces que te puede gustar una canción vieja de Alanis Morissette, que se llama Ironic. Si no la has oido nunca, con gusto te la paso para que la leas y la oigas.
Escribe más cosas!!!! me hace falta leerte
hello hello!!
Really nice writings...!!! High content of irony.. which I like and enjoy... You should write more... Nice job... :)
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