jueves, 22 de marzo de 2007

Pase Adelante

Llega un momento en la vida de todo ser humano en que las cantidades ingentes de ocio se vuelven inmanejables. Hoy me enfrento a uno de esos puntos críticos. En medio del vigésimo mes de vacaciones anuales en la Liga de Jugadores Profesionales de Metra, estilo Carey Pepón, me ubicó en un punto de inflexión en mi vida. La pregunta es, ¿qué hacer con ese chorro de 28 horas diarias sin tareas que acometer? Luego de considerar diversas opciones - darme de alta en el cuerpo de luchadores por la naturaleza de Greenpeace, visitar el Tíbet en un viaje de purificación espiritual, leerme el último libro de Paulo Coehlo - me encontré con que la mejor decisón posible era esta: crear un blog para compartir con los millones de visitantes de este espacio el terrible peso de no hacer nada. Así que Bienvenidos.
Estoy seguro de que la mayoría de ustedes se enfrenta a la misma desdicha de no tener en qué ocupar su tiempo. Por eso comparto con ustedes algunjas reflexiones que he hecho respecto a esta situación. Mi condición es absolutamente crítica. He considerado la posibilidad, por ejemplo, de redactar una carta para establecer las horas del día como una mercancía comerciable en el mercado. Así podría vender las que me sobran a, por ejemplo, el presidente Chávez, para que pueda alargar su programa Aló, Presidente unas cuantas horas diarias. A ese ritmo, alcanzaría en un par de meses las horas de rodaje que ha acumulado Sábado Sensacional desde que se inició por allá en 1859. La dificultad de escribir esta misiva para pedir permiso para transar mi tiempo es que no encuentro el destinatario correcto. Esa es la consecuencia de vivir en un país tan abrumado de instituciones y organismos públicos. Tienes claro que el Estado controla tu vida, pero entre tanta burocracia no te queda fácil saber cuál Ministerio determina el valor de tu tiempo o qué instancia debe aprobar la venta de tus horas.
Bueno, espero que desaprovechen su exceso de tiempo con no tanto desagrado por acá. Por ahora, se me agotaron las palabras.

1 comentario:

Fif dijo...

Carey pepón jajajjaa

Verga esta primera entrada es casí deprimente con respecto a las otras, parece que la hiciste sin ganas de pana.