jueves, 22 de marzo de 2007

La Marvillosa Falsedad de Internet

Que falsa y maravillosa sensación de ser escuchados nos brinda Internet. En menos de diez minutos, con sólo introducir los datos de un correo electrónico que gratuitamente creé hace unos meses y que practicamente no utilizo, me permitieron crear un espacio propio en el cual tengo derecho a publicar lo que se me ocurra (deben existir algunas restricciones bien especificadas en el boletín de Condiciones de Uso que, por supuesto, no leí). Listo, un lugar que millones de personas de todo el mundo pueden visitar para averiguar qué se me ocurre decir. Una ventana para gritarle al mundo lo que pienso de él. Y para exponerme, ¿quién elimina la posibilidad de que un scout me reclute, tras leer mis publicaciones, como el próximo gran cronista de Venezuela?
Bueno... ya volviendo a la realidad, esto de la Internet como medio de masificación de la información, con la contrapartida de significar una importante reducción en la veracidad de la misma, está muy rayado. Pero no deja de ser cierto. Sin embargo, también se le atribuye a este tremendo invento la capacidad de horizontalizar las relaciones interpersonales y hasta interculturales, dándole derecho de palabra a todos (los que puedan pagar su peaje en la "superautopista de la información") por igual. Condición ésta que se vuelve paradójica, ya que de tanto horizontalizar la comunicación, no termina quedando nadie arriba ni abajo de uno para leerlo. Bueno, a menos que se te conozca apartir de tu labor en algún otro medio tradicional de comunicación, está bastante difícil que cualquier José Pérez (y mira que hay unos cuantos) se conecte a buscar tu espacio en la Internet.
Claro que existen sus excepciones a esta situación, como la de una muchacha que se hizo famosa a través de YouTube, gracias a los vídeos que montaba en la conocida página. Las grabaciones de la adolescente eran vistas por tal número de gente, que la chica terminó recibiendo una invitación a algunos programas de televisión nacional norteamericanos. Lo irónico del asunto es que la muchacha terminó siendo un personaje creado por un par de guionistas (aparentemente desempleados) y representado por una actriz (obviamente desempleada) que se dedicaron a grabr con una cámara web en una habitación cualquiera las (fastidiosas, he visto algunas) escenas que luego se proyectaban en Internet. Así que ni tan excepción a la regla después de todo.
Volviendo a lo del blog, me he enterado a través fuentes fidedignas que prefiero no revelar de que quienes tenemos uno somos llamado "blogueros" y constituimos toda una nueva sub-cultua entre los internautas. Siempre me han causado risa quienes viven a través de pantallas de computadora, pero parece que he dado un paso importante en esta dirección con este asunto de tener un blog. En mi defensa, yo aseguro que no vivo a través de esta computadora, sencillamente vacaciono a través de ella. Espero que ser parte de esta nueva corriente no implique tener que seguir toda una moda que requiera que me envuelva en veestimentas negras, o que me tape el rostro con unos lentes absurdos, o que renuncie a bailar salsa por ser una actividad demasiado tridimensional para los gustos del gremio. Me conformo con que no me ocurra como al Cyber Revolucionario de la canción, al que el mundo que lo rodeaba "se le caía a pedazos".
Admito que esto de escribir pretendiendo que alguien eventualmente leerá esto me divierte. ¿Será que saber que nadie me prestará atención me hace menos culpable por estar desgastando las yemas de mis dedos tipeando esto? No creo, será como decir que saber que este gobierno es absurdo, payasesco y desastroso me inmuniza ante el desastre político que vivimos.
Esta "entrada" (ya me estoy introduciendo en la filología de estos blogs) resultó más larga de lo que había proyectado. Pero por ahora, se me agotaron las palabras.

1 comentario:

Fif dijo...

Tu crees que alguien lea esa vaina? Lo de las condiciones de uso.

Próximo gran cronista?! pero que modesto el muchacho.

Me acorde de algo, has leido a Otrova Gamas? es buenisimo verdad? asumo que si lo has leido.