Ante nada, quiero disculparme ante todos aquellos valientes y adinerados que defienden los derechos de autor y la propiedad intelectual con sus palabras y sus actos. Yo sólo lo hago en la primera modalidad, porque a la hora de adquirir una película, un disco, o lo que sea, el bolsillo me urge a que sea hipócrita y traidor a mis principios. La otra opción es quedar completamente desconectado del mundo.
Necesitaba hacer esa introducción, porque hoy en la tarde me fui de compras cinematográficas. Manera rimbombante de decir que me traje una película a la casa. El poco atractivo de las cintas que se mostraba en el local, me desincentivó a comprar más. Me decidí por Little Miss Sunshine, film que había querido ver desde hace ya unos meses. Finalmente lo hice, y sobre él es mi comentario de hoy.
En primer lugar, tuve la suerte de que la grabación era de una calidad tremenda, lo que me hizo sentir más culpable aún, porque no sólo financié a la piratería, sino que lo disfruté y llegué a pensar "valió la pena". Bueno, dejando el remordimiento de conciencia a un lado, vamos a la película. Me resultó sencillamente excepcional.
No soy crítico de cine, y no puedo utilizar palabras como "cinematografía", "metraje" o "edición" con toda la propiedad que me gustaría. Pero como cinéfilo de poca monta que soy, me atrevo a catalogar ésta como una de las mejores películas que haya visto jamás. No voy a contarla, a hablar de los personajes, o a describir la trama, de eso se enterarán cuando la vean. Sencillamente, comentaré por qué me resultó tan fascinante. El punto de hacer esto es ir descubriendo yo mismo qué fue lo que tanto me gusto a medida que lo voy relatando.
Bueno, "amigos invisibles" (quizás cabría mejor "inexistentes"), en primer lugar está el asunto de que, en este presente embobado por la autoayuda, los mensajes de superación personal, de evolución espiritual y todas las desembocaduras pseudo-intelectuales de la reinante filosofía"Tú Puedes", es difícil encontrar una película que te diga que querer no es poder, y que lo haga de manera tan categórica y esperanzadora.
Para ser sincero con ustedes, no me ha tocado una vida sufrida ni mucho menos, pero estoy consciente de que la vida es medianamente jodida. Nosotros nos encargamos de empeorarla, pero la realidad no está hecha a nuestra disposición. Las decepciones y frustraciones abundan, y no se debe a que seamos unos perdedores irreparables, sino a que vivimos con restricciones. Los logros no son un mero asunto de deseo, siempre existirá alguna traba, que muchas veces se empersonificará en los demás quienes, recordando al filósofo, "son el infierno". En esta película se nos muestran muchos planes destrozados, por la naturaleza o la imbecilidad ajena. Y el gran asunto es cómo responder a eso.
La respuesta que le dan los personajes a esas vicisitudes cae un poco en el terreno de las verdades que son lluvia sobre mojado y que terminan por perder valor. "El triunfo está en intentarlo". "The show must go on". Lamentablemente, tengo que bajar los brazos y decir que la respuesta me convenció en esta oportunidad. Quizás la victoria realmente está en la perseverencia. Pero, ¿perseverar cómo? A título personal, me parece que la respuesta a eso es la autencidad. Simplemente tienen que ver la escena final del film y entenderán a lo que me refiero. La niña, protegida por aquel consabido asunto de la inocencia infantil, jugó el juego que quiso con las reglas que quiso. Creo que eso está bien mientras no jodas a más nadie.
Debe sonar más romántico de la cuenta, pero quizás cuando toque enfrentar las frustraciones y las inconformidades con "el mundo" o "la vida" (sírvase Ud. del eufemismo que desee para designar lo que yo llamo "la existencia"), lo que queda es ser fiel a uno mismo y a sus prioridades y evitar las salidas fáciles. En algún lugar leí cómo alguien (creo que Juan Nuño) fustigaba contra la "moral infantiloide" de la sociedad de hoy en la que ser feliz es una orden. Y realmente, encontrarse de frente con las altas dosis de autoengaño que flotan entre nosotros es patético. Vivimos frustrados, desdichados, inconformes, arrechos, pero pretendiendo felicidad, plenitud o, al menos, tranquilidad. Una buena dosis de excusas como "la mala suerte" o "el designio de Dios" nos tranquiliza. ¿Para qué el engaño? ¿Cuál es la necesidad de creernos exitosos?
Creo que puedo resumir mi punto de la siguiente manera: "prefiero estar frustrado a mi manera y con mis convicciones, que pretender el "éxito" siguiendo las nueve o diez reglas doradas del algún best-seller". Puede que mañana piense distinto. Hoy esto alejado de mi pragmatismo habitual, pero con toda sinceridad digo que la sensación de bienestar personal no tiene nada que ver con el autoengaño de los moldes exitosos. Y espero que eso ofenda a algunos (detesto aquello de "sin ánimos de ofender", a pesar de usarlo)
Bueno... algunos pensarán que me alejé en exceso de la película, pero creo que todo eso surge a partir de allí, así que en mi mente, todo viene al caso. Y dado que soy el único lector de este blog, me otorgo plenos poderes para extenderme cuanto quiera (supongo que auí sío aplica lo de "querer es poder")
Una cosa más, el realismo de esta película me pareció comparable al de pocas. Para mí esto se debió a la capacidad que tiene de superponer la cotidianidad con lo trascendente. Mezclar asuntos como la muerte y la ruptura del sueño de una vida con la necesidad de empujar un carro para que pueda funcionar requiere maestría, y le da a la película una textura tan palpable, tan real y tan cercana como el olor de la cocina contigua o el sonido del ventilador a mi lado.
Los personajes son fascinantes, la actuación es genial y los diálogos son brillantes... pero eso se encargarán de juzgarlo ustedes. Mi idea no es escribir un spoiler. Sólo quería resolver qué fue lo que me llegó de esta película. Les agradezco que me hayan ayudado.
La volveré a ver y, con toda seguridad, pensaré algo distinto. Si es el caso, le agregaré lo que le tenga que agregar a esta opinión. En cualquier caso, creo que mi percepción de la misma sólo puede mejorar. Véanla. Hasta pronto.
sábado, 24 de marzo de 2007
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1 comentario:
Palabras perfectas "una de las mejores películas que haya visto jamás".
"Autencidad" claro! porque no nos damos cuenta que la película es una película, por eso está, tan bien hecha! porque podría ser fácilmente la historia de vida de una familia típica o atípica (no se hasta que punto cuál de estos dos terminos habría que usar).
"Mala suerte o el designio de dios" jajajja. Cada quien debería asumir su peo, no? al fin y al cabo no tiene nada de malo, es más yo apuesto a que mientras las personas más reconozcan que no tienen éxito, en muchos aspectos de la vida, más felices podrán ser.
Mientras leo, escribo, así que tal vez algunas ideas que escriba aquí, tu mismo tal vez las hayas escrito. En ese caso lo aclaro, para que no creas que solo repito de forma diferente lo que tu piensas.
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