lunes, 2 de abril de 2007

Hoy, 02 de abril de 2007

Esto de escribir invitaciones a los potenciales ponentes de un Congreso para el cual no tenemos muchos recursos no es fácil. ¿Cómo preguntarles cuánto nos quieren cobrar sin preguntarles cuánto quieren cobrar? ¿Cómo decirles que no tenemos dinero sin decirle que... estamos completamente limpios? Bueno, hoy pensé que había logrado meter una frase adecuada en el saco de la sutileza diplomática. Por un momento consideré que había logrado redactar una carta que preguntaba "qué coño vas a pedir?" pero utilizando suficientes polisílabos como para que suene "institucional", como diría un amigo. Sin embargo, tuve una recaída anímica cuando, al mostrársela a una amiga, me dijo que le resultaba "acartonada". En situaciones normales, esto no resultaría algo preocupante. Pero la condición no es normal: la amiga a quien le mostré la carta es la persona más estirada (sin motivo aparente) que me haya cruzado en mi vida. Con 20 años, escribe mensajes de Navidad dirigiéndose a sus "compañeros de estudios y vivencias" para referirse a la gente que pasa media vida con ella. Cuando un venezolano (conocidos por su capacidad de abuso de confianza e informalidad irreversible) llega a tales niveles de distanciamiento social, es porque la expresión "muy acartonada" no le cabe en la boca. Pero sigamos con otras ideas...
Hoy también fue el día que vi una escena que experimenté muchas veces hasta hace unos 3 años. Esta vez la protagonizó alguien más, y tuve asientos de primera fila. Mi papá le dio unos correazos a mi hermana. Nada digno de denuncia policial, pero sí de estudio por parte de un grupo multidisciplinario de investigadores del comportamiento humano. A estas alturas debo aclarar que mi papá no es sádico, ni yo voyeurista, ni mi hermana masoquista. Eso se los aseguro con cierto margen de error. Pero realmente aquel espectáculo era digno de ser filmado para su posterior análisis. Creo que mi padre ha de cargar entre sus venas un tremendo instinto cavernícola que desemboca en las oportunidades que le brinda la desobediencia de sus vástagos para reprederlos(nos) a golpes. Lo hace muy esporádicamente, eso debo admitirlo, y nunca bajo la influencia de sustancia alcohólica o psicotrópica alguna, simplemente la tremenda furia que lo quema internamente cuando alguien no contesta como él cree merecerse. Hay que ver ese brillo en sus ojos, ese fervor con que pronuncia los gritos que acompañan a la correa y esa capacidad para contener el proceso de profusa salivación que parece desatarse en su boca para maravillarse y pensar que necesita consulta psiquiátrica... o su propia reprimenda. Pero nada de eso, mi familia no llega a tales niveles de disfuncionalidad. Ya se calmará y hasta le dirá "te quiero" a mi hermana. Eso sí, tendrán que pasar días de "ley de hielo" mutua. Pero llegará la "normalidad" en las relaciones. Es curioso que un padre esté dispuesto a batirse en un duelo con quien golpee a su hija, mientras él mismo se considerá con la potestad de golpearla. Qué problema con pensar que un hijo es una posesión. Pero bueno, cuando (y si) llegue a ser padre, tendré que sentir la impotencia generada por la desobediencia ajena para ver cómo reacciono. Como el pusilánime criador de malcriados que se traga las groserías ajenas o como la bestia represiva criadora de acomplejados que golpea para callar. Ya veremos. Por ahora, les digo que mi papá no es malo, sólo impaciente...
También hoy estuve reflexionando acerca del socialismo y su inviabilidad o, mejor aún, su indeseabilidad. Pero sobre ese tema comentaré cuando tenga a la mano un libro llamado "La Máquina de Hacer Pan", porque lo necesito para citar algo. Hasta entonces.

1 comentario:

Fif dijo...

Ésta frase me impresionó mucho "Es curioso que un padre esté dispuesto a batirse en un duelo con quien golpee a su hija, mientras él mismo se considerá con la potestad de golpearla." Es la mejor de éste escrito. Es una gran verdad que no habia pensado. Es maravillosa.

Por otro lado, mandaste tu carta? o escribiste otra?

Que loca tu amiga! eso de "compañeros de vivencias" o algo así, me dejo mal. En serio es una tipa bien estirada.